domingo, 8 de febrero de 2015

Así cantó Narendra


Narendra, futuro Swami Vivekananda, visitó a Sri Ramakrishna por primera vez en Dakshineswara, acompañado con tres amigos. Tenía 18 años.

Sobre esa primera visita, Sri Ramakrishna había dicho más adelante, en forma concisa, a varios de Sus íntimos discípulos lo siguiente: "Vi que él no prestaba atención a su persona, no había arreglado su cabello, ni sus ropas; no estaba atado en nada al mundo exterior; se notaba que era desapegado. Cuando vi sus ojos me di cuenta que la mayor parte de su mente estaba dirigida hacia adentro. Pensé que cómo podía ser posible que en Calcuta, donde residen tantos materialistas, existiera un ser tan grande, de una latente espiritualidad y pureza extraordinarias. En cambio sus acompañantes eran muchachos comunes, de distinto temperamento, marcadamente materialistas, con deseos de placeres sensorios. Le pedí que me cantara algunos cánticos espirituales, y vertiendo todo su corazón, cantó un cántico de los Brahmos que me impresionó mucho".

El cántico dice así:

"¡Oh, mente!, vamos a nuestra propia morada.
Vestida como una extranjera,
¿porqué andas como un vagabundo en esta extraña tierra?
Estos seres vivientes que te rodean
y los cinco elementos, ninguno tuyos son;
todos para ti son forasteros.

Encariñándote con ellos, ¡oh, mente loca!,
¿por qué te olvidas de ti misma?
¡Oh, mente!, asciende por el sendero de la verdad.
Con el amor puro como luz de tu sendero,
sigue tu ascenso sin descansar.

Como provisión de tu jornada,
contigo lleva las virtudes,pero ocúltalas bien,
porque en el camino dos asaltantes hay.
Son la avaricia y la ilusión,
que tratarán siempre tus tesoros robar.

Mantén la constante compañía de tus guardianes:
autocontrol y tranquilidad.
Ellos de todo riesgo te protegerán.
La hostería de descanso en el sendero,
para ti será la compañía de los santos.

Allí a ratos podrás descansar;
y si alguna duda tienes sobre Aquel que te vigila,
ellos con sano consejo te guiarán.
Si miedo te causa alguna cosa en el sendero,
el Nombre de Dios repite en alta voz.
De ese sendero Él es Gobernador,
y hasta la muerte se inclina ante Él. 

Verdad

"Todo en este mundo, aun la verdad misma, es relativo. Lo que es verdad para un estado de cosas o un plano de existencia, no es ver...