jueves, 1 de enero de 2015

Sri Ramakrishna



Un discípulo preguntó a su maestro: Señor, dígame por favor cómo puedo ver a Dios. 
Ven conmigo - dijo el Gurú -, y te lo demostraré.
Llevó al discípulo hasta un lago y ambos entraron en sus aguas. De pronto el maestro empujó y sostuvo la cabeza del discípulo bajo el agua. Después de unos minutos lo soltó y el discípulo levantó la cabeza y se incorporó. El Gurú le preguntó: ¡Qué sentistes?. El discípulo contestó: ¡Oh! Pensé que moriría; estaba ansioso por respirar.
El maestro le dijo: Cuando sientas así por Dios, entonces sabrás que no tienes que esperar mucho para Su visión.
El Evangelio de Sri Ramakrishna