viernes, 16 de enero de 2015

Fragmento de una carta de Swami Vivekananda


... Eres bueno y noble. En vez de materializar al espíritu, es decir arrastrar lo espiritual hacia el plano material como hace esta gente, convierte la materia en espíritu; cuando menos hecha cada día una ojeada a ese mundo de infinita belleza, de pureza y paz, el mundo de lo espiritual; procura día y noche vivir en él. Jamás busques, ni siquiera roces con el pié, cosa alguna que sea misteriosa y poco segura.

Dejad que vuestras almas asciendan día y noche , cual "hilo ininterrumpido" hacia los pies del Bienamado cuyo tronco está en vuestros propios corazones; no os preocupéis de las otras cosas, tales como el cuerpo y demás, pues ellas se ocuparán de sí mismas.

La vida es transitoria, es un sueño que se desvanece velozmente, la juventud y la belleza se marchitan. Repetid pues de día y de noche y a toda  hora: "Tu eres mi padre, mi madre, mi esposo, mi amor, mi señor y dueño, mi Dios; nada quiero sino Tu; sólo a Ti quiero poseer, sólo a Ti, Tú en mi, yo en Ti; Tú eres yo, yo soy Tú".

Desaparecen las riquezas, la belleza se desvanece, la vida huye veloz, los poderes se eclipsan: más el Señor perdura eternamente, el amor perdura para siempre. Si resulta meritorio el mantener la máquina en buenas condiciones, más glorioso aún es evitar que el alma sufra con el cuerpo. La mejor demostración que puedes dar de que "no eres materia" es dejar de lado la materia.

¡Aférrate a Dios! ¿Qué importa lo que pueda sucederle al cuerpo o a cualquier otra cosa? Si te asaltan los terrores de la maldad, di "¡Mi Dios, mi amor!" En las agonías de la muerte, di "¡Mi Dios, mi amor!". En todos los sufrimientos y los males que existen bajo el sol, repite "¡Mi Dios, mi amor!". Tú estás aquí, Te veo. Estás conmigo, Te siento, Tuyo soy; tómame. No soy del mundo sino Tuyo ¡No me abandones pues!

Cuida de no despojarte de una mina de diamantes por conseguir unas pocas cuentas de vidrio... Esta vida constituye una inmensa oportunidad. ¿Buscarás acaso los placeres del mundo siendo Él la fuente de toda dicha?

Busca lo supremo, aspira a lo supremo y alcanzarás lo supremo. te bendice: Vivekananda.

Swami Vivekananda

"Yo soy el alma de Budha,  de Jesús, de Mahoma. Yo soy el alma de los maestros,  y soy todos los  ladrones que robaron ...