miércoles, 29 de octubre de 2014

Toda energía que fluye en razón de un motivo egoísta, es energía desperdiciada: no logra que el poder vuelva a ustedes; pero, si es refrenada, producirá el desarrollo del poder. 
Tal auto-control conformará una voluntad poderosa, el carácter que genera un Cristo o
un Buda. Los hombres tontos no conocen este secreto; no obstante, quieren gobernar a la humanidad.
El hombre ideal es aquel que, en medio del silencio y la soledad más grandes, descubre la mayor actividad, y en medio de la más intensa actividad, descubre el silencio y la soledad del desierto.
 Ese hombre ha aprendido el secreto de la restricción, se ha controlado.

Swami Vivekananda