Enseñanza del viejo sabio



En su enseñanza, el viejo sabio de la Túnica de color Ciruela decía:

- La naturaleza es la clave que lleva a la comprensión de la naturaleza humana, ya que está en el hombre tanto como en un vergel o en la corriente de un río. Como lo sentís y lo veis, observando el crecimiento de las plantas, el fuego da impulso, el agua refresca, el viento dispersa las semillas y participa en la fertilización, la tierra permite el nacimiento de la belleza. Asimismo, el hombre es fuego, agua, aire y tierra. Es invierno, primavera, verano y otoño. Pertenece a la naturaleza y, cuando vive en armonía con ella, comprende la paz que en ella existe.

Comed una ciruela, tiene buen sabor, regenera vuestro cuerpo. El ciruelo está bien mientras sigue creciendo y dando frutas. De la misma manera, vosotros sois una naturaleza en crecimiento. Al respetar la naturaleza, que hay en él, permitiéndole evolucionar, dejando que se desarrolle sin perturbarla, el hombre aprende y progresa.

Un día un estudiante le preguntó: 
- ¿Qué es nuestra tierra? ¿Qué es todo esto?
No lo entiendo. ¿Puedes explicármelo?

El viejo sabio le miró con una ligera sonrisa.
- ¿En qué te sostienes?

- En la tierra - respondió.

- Si pudiese quitar toda la tierra y no dejar más que el lugar en el que te sostienes, ¿qué ocurriría?

- Entonces ya no tendría nada.

- Lo has comprendido. El lugar en el que tú te sostienes no es lo importante. Lo importante es cómo vives por tu fuego - el amor - , por tu agua - tus emociones -, por tu aire - tu presencia espiritual - y por la tierra - donde aportas la paz a través de tu naturaleza.

Extraído de: Los sabios de la túnica color ciruela
Pág. 41



Entradas populares de este blog

¿Qué es la filosofía Vedanta?

La Santa Madre Sri Sarada Devi (1853-1920)

Deber y servicio