sábado, 30 de junio de 2012

El Control de la Mente: Difícil pero posible

Todos estamos profundamente interesados, de un modo muy personal, en el tema de la mente y su control, porque nada nos afecta más que nuestras propias mentes. Algo sabemos sobre el tema: todos tratamos de controlar nuestras mentes; pero nos gustaría saber más y hacerlo mejor.

¿Quién puede ayudarnos en esto? Sólo aquellos que han controlado perfectamente sus propias mentes.

El control de la mente es un juego interior muy interesante. Si asumes una actitud de deportista lo disfrutarás por completo, incluso cuando, aparentemente, estés perdiendo. Este juego requiere gran destreza, atención, sentido del humor, bondad del corazón, sentido de la estrategia, paciencia y cierta tendencia heroica que haga posible no descorazonarse frente a ciertos fracasos.

Sri Krishna estaba explicando en el Bhagavad Guita cómo alcanzar el supremo estado de Yoga.

Luego de escucharlo, Aryuna, comprensiblemente desesperado, le dijo al Señor:
¡Oh Madhusudana! (Krishna), este yoga que tú describes como ecuanimidad, no veo cómo puede ser permanente debido a la intranquilidad de la mente! Porque la mente, ¡Oh Krishna! , es intranquila, turbulenta, poderosa y obstinada. Me parece que es tan difícil de controlar como el viento.

Sri Krishna escuchó esta típica queja y le dio una respuesta importante para los hombres de todos los tiempos. Todo el pensamiento y la práctica del control de la mente en la India se ha basado amplia-
mente en esta enseñanza de Sri Krishna.
Él dijo:
“Indudablemente, ¡oh tú de poderosos brazos!, la mente es intranquila y difícil de controlar; sin embargo, ¡oh Kaunteya!, se la puede controlar mediante la repetida práctica (abhiasa) y el desapego
(vairaguia).

De esta conversación comprendemos tres hechos básicos acerca del control de la mente:

a- Que siempre ha sido una tarea extremadamente difícil, incluso para personas heroicas de la estatura de Aryuna.

b- Que, sin embargo, es posible controlar la mente.

c- Que hay métodos bien definidos para controlarla.

En estas dos palabras, abhiasa y vairaguia, práctica y desapego, Sri Krishna ofreció todo el secreto para controlar la mente.
Es el veredicto unánime de todos los santos de India a lo largo de los siglos, que no hay otra forma de controlar la mente si no es a través de “la práctica y el desapego”. Esto es también llamado abhiasa-yoga o “el yoga de la práctica”.

Citaremos aquí un diálogo entre Sri Ramakrishna y un devoto, en el cual el primero pone énfasis en un punto fundamental que todos necesitan recordar:

-Sri Ramakrishna: “No permanezcan ociosos simplemente porque su conciencia espiritual se ha despertado un poco. Sigan adelante. Más allá del bosque de sándalo hay otras cosas de más valor: mi-
nas de plata, de oro, etcétera”.

-Pria: “Señor, nuestras piernas están encadenadas. No podemos seguir adelante”.

-Sri Ramakrishna: “¿Y qué si las piernas están encadenadas? Lo que importa es la mente. La ligadura
es de la mente y la libertad también es de la mente”…

-Pria: “Pero la mente no está bajo mi control”.

-Sri Ramakrishna: “¿Cómo es eso? Hay algo llamado abhiasa-yoga, yoga por medio de la práctica.
Practica con perseverancia y verás que tu mente tomará la dirección hacia la cual tú la conduzcas. La mente es como un lienzo blanco recién traído del lavadero.
Será rojo si lo sumerges en tintura roja y azul si lo sumerges en azul.
Tomará cualquier color en que lo sumerjas”.

La práctica y el desapego son, sin duda, todo el secreto del control de la mente.
Pero, ¿cómo los incorporamos a la corriente de nuestra vida? Esa es la pregunta. Para hacerlo:

a- Tendremos que desarrollar una fuerte voluntad de controlar la mente;

b- Tendremos que comprender la naturaleza de la mente;

c- Tendremos que aprender ciertas técnicas y practicarlas seria e inteligentemente.
La Mente y Su Control-Swami Budhananda

martes, 26 de junio de 2012

Los enemigos internos

Existen términos que se definen por sí y también por oposición.



En el tema que nos ocupa, resulta claro que no existen enemigos sin amigos, como el plano interno carece de entidad si no existiera otro externo. Es así como llegamos a una primera conclusión: uno es no sólo la contracara del otro sino también su parte indisoluble, es decir, no podrían existir uno sin el otro. Es por tal

razón que antes que negar la existencia de la polaridad con menor reputación (enemigo) convendría convertirla debidamente como un camino para llegar a la otra cara de la moneda.

Existe una tendencia en nosotros en identificarnos con aspectos que consideramos luminosos o buenos negando sus opuestos.
La “sombra”, como algunos la denominan comienza entonces a cobrar mayor fuerza puesto que la energía depositada en su negación la alimenta y terminamos entonces movidos de modo inconsciente por nuestros aspectos negados.

Otro abordaje usual es el de luchar contra los aspectos que consideramos negativos por medio de la represión, cayendo nuevamente en la trampa de alimentar al lobo por la energía focalizada en los mismos. Si pudiéramos con sinceridad de corazón como sin prejuicios también, reconocer que los aspectos negados no sólo son parte nuestra sino que son inestimables aliados para nuestro desarrollo, ya que resultan la potencia en espera de convertirlas en acto por medio de un proceso de transmutación, terminaríamos agradeciendo la función de brújula que nuestros enemigos podrían cumplir.

En paralelo, muchos creen que basta con la introspección para crecer interiormente negando las señales que el exterior permanentemente nos envía. Tal orientación plasmada en sincronicidades, comentarios o lecturas “casuales” pueden ser señales que paradojalmente nos orientan hacia nuestro desarrollo interior. Ya planteaba Sri Ramakrishna la función de “gimnasio” que la vida encarnada tiene, entrenamiento a desarrollar plenamente para que la misma tenga un sentido profundo y que por ende
sería absurdo negar.

En síntesis: los enemigos internos resultan, a mi modo de ver, aliados indispensables como guías que orientan nuestro desarrollo para que esta vida tenga real valor.
Por Sr. Arturo Flier, Sociólogo

La más grande posibilidad...

“La más grande posibilidad del ser humano, es imponer silencio a su mente,  por la aniquilación de los vrittis”.
Siddheswarananda.
 El Raja Yoga de San Juan de la Cruz


Los vrittis son las olas que mueven la substancia mental o chitta. Son reacciones de la mente, se generan en el mundo exterior por la percepción de los sentidos, o en el mundo interior con los sentimientos, emociones, recuerdos, etc.
La posibilidad que nos ofrece una mente en silencio, es la de manifestar la vida real que está en nosotros; manifestar el Atman o Purusha: la divinidad que mora dentro del cuerpo.

Swami Vivekananda dice: - “la mente concentrada es una lámpara que nos muestra todos los rincones del alma.” El maestro indiscutible que ha sistematizado el proceso de concentración para lograr este gran propósito, ha sido el sabio Patanjali, padre de la filosofía yoga y autor de “Los aforismos de Patanjali”. Vivió en India, 1500 o 1800 años antes de Cristo, se cree que compiló, ordenó, reformuló y expuso prácticas y técnicas que se transmitían oralmente desde hacía siglos. Sus aforismos están numerados. En uno de ellos (el treinta y tres) explica cual debe ser la actitud mental de un aspirante espiritual para mantener la mente en calma. Debe evitar reacciones negativas con las personas que están a su alrededor, ya que estas debilitarían su carácter y lo alejarían de su propósito.

Patanjali habla de la amistad, la misericordia, la alegría y la indiferencia. Cultivar la amistad hacia todos, sentir felicidad con los que están felices, tener misericordia, comprensión, empatía con los que sufren y mantener la indiferencia frente al odio o el aborrecimiento que otros puedan dirigirnos. Al respecto, Swami Vivekananda dice en el Raja Yoga: “Lo mismo debemos hacer con todos los objetos que se presentan ante nosotros, si el objeto es bueno debemos ser amigables con él; si el objeto de pensamiento es miserable debemos ser misericordiosos. Si es bueno, estar alegres; si es malo, indiferentes. Estas actitudes de la mente hacia los distintos objetos que se presentan ante ella, la pacificarán. La mayoría de las dificultades en nuestra vida diaria surgen de nuestra incapacidad de mantener la mente en esta forma.”

Lic. Ana Laura Miranda-Psicóloga

Dijo Swami Vivekananda...



Cada alma es potencialmente divina.

La meta es manifestar esa Divinidad

interior, dominando nuestra propia

naturaleza externa e interna. Hacer

esto por medio del trabajo inegoísta,

la adoración, el dominio de la mente

o el discernimiento entre lo aparente y

lo Real; por uno, por más o por todos

estos medios y ser libres; esto es toda

la religión. Las doctrinas, dogmas,

rituales, libros, templos o formas, no

son más que detalles secundarios.

Swami Vivekananda, Santo, Patriota
y Educador Mundial.

domingo, 24 de junio de 2012

Simbología - Los enemigos internos

La simbología en torno a los enemigos internos o pasiones primordiales está presente en todas las grandes tradiciones espirituales, aunque a la hora de enumerarlas registran algunas diferencias. Entre ellas, podemos citar al cristianismo, que establece los siete pecados capitales; el hinduismo, que identifica a seis enemigos internos; y el budismo, que habla de los tres venenos mentales. 

Los teólogos medievales las identificaron como: soberbia, avaricia, lujuria, ira, gula, envidia y pereza. De acuerdo a Santo Tomás “un vicio capital es aquel que tiene un fin excesivamente deseable de manera tal que en su deseo, un hombre comete muchos pecados todos los cuales se dice son originados en aquel vicio como su fuente principal”. A los siete pecados capitales se le van a contraponer otras tantas virtudes: humildad, generosidad, castidad, paciencia, templanza, caridad y diligencia. 

En el hinduismo se habla de Arishadvarga, los seis enemigos internos que impiden al hombre conocer su verdadera naturaleza. Estos son: deseos egoístas (Kama), ira (Krodha), codicia (Lobha), ofuscación (Moha), orgullo (Mada) y celos (Matsarya). En el Bhagavad Guita se lee: “En el que piensa en los objetos, nace el apego, del apego nace el deseo, del deseo (frustrado) nace la ira, de la ira nace la ofuscación, de la ofuscación nace la confusión de la memoria; luego, la voluntad queda destruida, y entonces el hombre perece”. 

Klesha es el término con que los budistas denominan a las tres pasiones que corrompen al hombre. Estos son: la ignorancia, que se simboliza con un jabalí; el anhelo, que lo es por un gallo, y la aversión, que se representa por una serpiente. Estos tres venenos son la raíz del mal por el cual los seres permanecen atrapados en la rueda del samsara. Algunas tradiciones budistas hablan de cinco venenos, agregando el orgullo y los celos a los tres anteriores. 

Al margen de las variaciones con respecto su número, todas las religiones coinciden en que estas pasiones primordiales obstaculizan la evolución espiritual de los practicantes. 

A este respecto, Ramakrishna propone un antídoto en su evangelio: “Ya que no puedes desembarazarte de tus pasiones —tu lujuria, tu ira y las otras— dales una nueva dirección. 

En lugar de desear placeres mundanos, desea a Dios (…) Enloquece por la belleza de Dios. 

Si no puedes librarte del orgullo, enorgullécete de proclamar que eres el servidor de Dios, que eres el hijo de Dios. Así, vuelve las seis pasiones hacia Dios.” 

Martín Astigueta. Periodista y Docente.

miércoles, 6 de junio de 2012

Poema Devocional


Autor: Swap: Monje de la Orden Ramakrishna
Intérprete: Eduardo Tumbarino


¡Vivekananda! ¡Vivekananda!
¡Eres la joya de nuestra cabeza!
¡Eres nuestro gran líder!
¡Oh gran sabio de aquellas siete estrellas!
¡Vivekananda! ¡Tu conquistaste
el corazón de tus servidores
con tu nobleza;
con tu magnanimidad;
con tu pureza!
¡Oh gran Shiva! ¡Oh Mahadeva!
¡Tu eres el Nombre de toda grandeza!

La mente del hombre iluminado

"La mente de un verdadero hombre iluminado  es serena, no porque sea egoístamente indiferente ante las necesidades de otros sino porque él conoce la paz del Atman dentro de todas las cosas, aun dentro de la apariencia del sufrimiento, enfermedad, rivalidad y necesidad." 

martes, 5 de junio de 2012

Yoga y sus metas

"La calma inperturbable se logra cultivando una actitud amistosa hacia los que son felices, compasiva con los que sufren, de alegría con los virtuosos u de indiferencia hacia los malvados"


Si conocemos a alguien que se siente feliz con su modo de vivir, nos inclinamos a envidiarlo y nos sentimos celosos de su éxito.
Debemos aprender a regocijarnos con el éxito y la alegría ajena como lo hacemos ante la felicidad de un amigo. Si alguien es desdichado debemos sentir pesar por él, en lugar de despreciarlo o criticarlo por crearse él mismo tales infortunios.
La virtud de otros nos dispone hacia la irritación, porque lo consideramos como un reflejo proyectado sobre nuestras propias faltas. Nos sentimos tentados a burlarnos y sugerir que ello no es más que hipocresía.

Por el contrario, deberíamos sentir alegría y verlo como una inspiración para superarnos. En cuanto a los malvados debemos recordar las palabras de Cristo: "No seáis vencidos por el mal".
Si alguien nos hiere o nos odia, nuestro primer impulso instintivo es responderle con odio y daño. Puede que tengamos éxito en dañarlo, pero será mucho mayor el daño que nos haremos a nosotros mismos; además nuestro aborrecimiento hará entrar gran confusión en nuestras mentes. Por lo tanto, debemos practicar la indiferencia hacia el daño que nos hacen los otros. Debemos in más allá de la malevolencia del malvado y procurar comprender qué lo hace tratarnos de esa manera. Muy a menudo descubriremos que no estamos totalmente exentos de la causa de su actitud. La relación entre el agresor y su víctima; el criminal y el asesino, no es siempre de simple culpa e inocencia; puede ser muy compleja. Puede haber provocación de ambas partes.

El debido acercamiento hacia nuestros semejantes se encuentra resumido en uno de los primeros votos monásticos hindúes: "Las moscas buscan la inmundicia, las abejas buscan la miel. Huiré del hábito de las moscas y seguiré el de las abejas. Refrenaré en mí el hábito de ver faltas en otros y veré sólo lo bueno que hay en ellos". Éste es el voto que todos deberíamos tomar y vivir y tratar de sostener.

                                                                                                                          Como conocer a Dios   
Los Aforismos de Yoga de Patanjali  

sábado, 2 de junio de 2012

Te invito a visitar

Yoga y su práctica

"Cuando un hombre se vuelve firme en su abstención de dañar a otros, todas las criaturas vivientes cesarán de sentir enemistad en su presencia"


Estamos acostumbrados a utilizar la palabra "inocente" en un sentido más bien despectivo; se ha vuelto sinónimo de inútil e ineficaz. La perfecta inocencia del santo no es, bajo ningún punto de vista, ineficaz; es una fuerza positiva de tremendo poder. Cuando un hombre realmente ha renunciado por completo a la violencia en sus propios pensamientos y en su trato con los demás, comienza a crear una atmósfera a su alrededor en la cual la violencia y la enemistad dejan de existir porque no hallan reciprocidad. Los animales también son sensibles a tal atmósfera. Los animales salvajes pueden ser intimidados con látigo, pero solamente se vuelven inofensivos por el poder de un afecto auténtico, como lo sabe muy bien todo buen domador. Una señora que estaba acostumbrada a manipular serpientes venenosas, solía explicar: "Ellas saben que yo no quiero dañarlas".




"La prueba de ahimsa (no dañar), es ausencia de celos", dijo Swami Vivekananda, "se puede ver a los grandes hombres del mundo sentirse celosos unos de otros por un poco de nombre, un poco de fama y por algunas pepitas de oro. Mientras estos celos existen en un corazón, él se encuentra muy lejos de la perfecta ahimsa".


Como conocer a Dios
Los aforismos de Yoga de Patanjali