viernes, 24 de febrero de 2012

Amo a Vivekananda


¡Amo a Vivekananda Swamiji divino!
¡Sí, yo Lo amo! ¡Sí, yo Lo amo!
¡Con su amor infinito me hace su siervo!
¡Sí, yo Lo amo! ¡Sí, yo Lo amo!
¡Cuánta gracia! ¡Cuánta gracia!
¡Me da tanta alegría y gusto!
¡La simpatía sí que la manifiesto!
¡Sí, yo Lo amo! ¡Sí, yo Lo amo!
¡Aquella Luz divina, aquel divino mensajero!
¡Amo a Vivekananda Swamiji divino!
¡Sí, yo Lo amo! ¡Sí, yo Lo amo!
¡Sí, yo Lo amo!

                                                                           Intérprete: Eduardo Tumbarino

Enseñanza de Buddha



La verdadera riqueza es aquella atesorada mediante caridad, piedad, templanza y autocontrol. El tesoro así escondido es seguro y no muere.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Oh mente de todos modos intégrate


¡Oh mente!
¡De todos modos intégrate ya
con tu Ramakrishna interior!
Sólo enamórate de la conciencia
de Aquello del interior.
Te quedarás maravillado
ante la armonización de tu derredor.
Sólo tú necesitas integrarte
con el Aquello del interior.
Todas las cosas son hechas
por aquella conciencia,
fluye la voluntad divina sola,
la comprensión trae alegría.
El Aquello del interior representa
aquella absoluta existencia,
es la dicha, la dulzura, la gracia,
la absoluta conciencia.
Sólo profundízate, ya concientízate
de aquella divina fenómena,
de la idea de la personalidad
de la persona que no es persona.

Intérprete: Eduardo Tumbarino


lunes, 6 de febrero de 2012

El significado del auto-control

El auto-control es el centro, el corazón de la disciplina vedanta.

Sin él, no es posible ningún progreso, en la vida espiritual, ningún éxito puede obtenerse en la meditación. Por medio del auto-control uno vacía la mente, por así decirlo, de todos sus contenidos mundanos; uno trasciende las pasiones y los deseos y, entonces, a través de la contemplación, llena ese vacío con el espíritu de la Verdad.

El intento de meditar sin la práctica del auto-control es tan fútil como la pretensión de irrigar un campo sin haber hecho previamente los canales por los que ha de correr luego el agua.

Debemos distinguir el auto-control de las prácticas de mortificación y otras austeridades sin sentido. Es muy diferente de la auto-tortura, a la que Sri Krishna condena en el Bhagavad Gita. Auto-control significa, realmente, el desarrollo del poder de la voluntad y el fortalecimiento del buddhi, o facultad determinativa, que mantiene bajo control a los órganos de los sentidos.

 Esto se halla ilustrado en el "Kata Upanishad" en la parábola del carro. El cuerpo es comparado con un carro, dentro del cual se halla sentado el Ser, el amo. Buddhi es el auriga; y la mente, sus riendas. Los sentidos son los caballos; y los objetos, el camino por el que se mueve el vehículo. El carro sirve al propósito de guiar a su destino al amo, al Ser Supremo temporalmente identificado - por la ignorancia - con el cuerpo, los sentidos y la mente. Si buddhi, - el conductor - es débil, y la mente - las riendas - no se hallan firmemente sujetas, entonces los sentidos - los caballos - se tornan incontrolables, como los caballos desbocados a causa de un mal conductor. Pero si buddhi funciona con propiedad y la mente es guiada con firmeza, entonces los sentidos permanecen bajo control, como los entrenados caballos de un buen conductor.

Si un hombre se halla privado de entendimiento, si es desatento e impuro, nunca llegará a la meta, sino que entrará en la ronda de nacimientos, en el mundo de la ignorancia. Mas aquél que se halla dotado de entendimiento y pureza, tanto como de una bien controlada mente, ese seguramente llegará a la meta, de la que ya no se retorna al mundo de Maya.

Empleando como su conductor a un desarrollado buddhi, que a su vez sostiene firmemente las riendas de la mente, es Ser encarnado llega al final de su viaje, que es el Supremo estado de Divinidad. Lo que se prescribe en esta gráfica descripción no es, como vemos, un debilitamiento de la mente y de los sentidos, por medio de la auto-mortificación o el abstenerse de experiencias en este mundo sensible, sino el reforzamiento del poder de la voluntad y de la facultad determinativa. De este modo, la mente y los sentidos pueden permanecer bajo control, impidiendo que el estudiante se descarrile hacia el gozo de los objetos sensibles, enemigos de su progreso  espiritual.
Este reforzamiento del poder de la voluntad y de buddhi es el verdadero centro de todo auto-control.
La ciencia del autoconocimiento - Sri Sankaracharya

  

viernes, 3 de febrero de 2012

Meditación

¿Qué es meditación?


Meditación significa contemplación, reflexión, pensamiento, etc., sobre un tema religioso y profundo. Para meditar se debe volver la mente hacia el interior.
Ahora bien, cuando la mente es enfocada en algún objeto puede decirse que está en estado de meditación.
Los aforismos de Yoga de Patanjali (III.2) dicen: "Meditación es pensar ininterrumpidamente en una sola idea". Ese pensamiento debe fluir continuamente como aceite vertido de un recipiente a otro. Ese estado también se llama concentración.

¿Para qué meditar?

El estado de meditación o el intento por lograrlo es el privilegio del ser humano, que puede hacerlo debido a su desarrollo mental. Ningún otro animal puede lograr ese estado. Quien realmente quiera disfrutar la dicha de la vida humana, la alegría de la espiritualidad, debe meditar. El control interno y externo de la naturaleza es esencial; sólo de esta forma puede uno enriquecerse. La pobreza interior crea muchas complicaciones y sufrimientos.
La práctica de la meditación puede ayudar inmensamente a subsanar crisis físicas, mentales y espirituales.

¿Condiciones para meditar?

Para cualquier práctica de concentración y meditación debe haber interés y genuino anhelo. El cultivo de virtudes tales como ecuanimidad, amabilidad, tolerancia, etc., ayudan a ser meditativo. También se debe hacer un esfuerzo consciente por liberarse del odio, la ira, etc. Es necesario tener simpatía, estar libre de egoísmo y no perturbarse fácilmente ante los incidentes contradictorios del mundo. De este modo se consigue la capacidad para meditar con éxito.

¿Cómo meditar?

Sri ramakrishna dijo: "Medita en Dios, ya sea en un lugar oscuro, en la soledad de los bosques, o en el santuario de tu corazón" (SESR:Nº597).
Para meditar se debe tratar de retirar la mente de los múltiples objetos y pensar en uno solo sin interrupción, sentado en un lugar conveniente. Esta es la primera práctica. Para hacer esto puede aceptarse como objeto cualquier nombre, forma o aspecto de Dios. El pensamiento debe retenerse en un punto particular, como el corazón. Se puede comenzar con la ayuda de la amorosa repetición o la oración. Luego de una prolongada y sincera práctica se puede lograr sentir solamente esa parte del cuerpo. Este estado se llama Dhyana o meditación, la que puede conducir al Samadhi, la total absorción espiritual.


Meta de la meditación

Todas las funciones mentales cesan durante el más elevado estado de meditación. Ese es el verdadero estado de Yoga, obtenido el cual no se busca nada más y se trasciende toda aflicción.

El amor es esencial

Cuando amamos algo, nuestra mente se concentra en eso.  Por otra parte, cuando la mente está concentrada en algo surge un sentimiento de amor en forma automática. Por lo tanto, el esfuerzo por la concentración debe ser consciente. De este modo nos tornamos más efectivos en todas nuestras actividades diarias. Si así actuamos por amor a Dios llegará el momento en que sentiremos la presencia Divina en nuestro interior y seremos un canal para el flujo del poder Divino.

de Ramakrishna Vivekananda Vedanta