sábado, 7 de julio de 2012

Primero Dios, luego el mundo


Por cualquier medio la mente debe ser fijada en Dios. Debe haber un sincero esfuerzo por lograr una asociación constante y amorosa con Dios dentro del corazón, entonces, la vida humana cobra significado. Se debe tratar de recordar a Dios y jamás olvidarlo. Esta es la mejor regla y la esencia de todos los yogas.

La tendencia de la mente humana es a estar siempre ocupada con una u otra cosa. Cuanto más more en los objetos sensorios a través de los sentidos, mayor será el sufrimiento. Debemos comprender este simple hecho. Así dice el Srimad Bhagavatam (XI.14.27): "Meditando en los objetos sensorios la mente se vuelve mundana, y meditando en Dios, se sumerge en Él."

Debemos tratar de superar las limitaciones y avanzar hacia adentro y hacia Dios. Hay tres limitaciones principales qie Sri Krishna enumeró en el Srimad Bhagavad Gita (XVI.21-22): "Tres son las puertas que conducen al infierno: lujuria, ira y codicia. Por lo tanto, uno debe renunciar a las tres.

"¡Oh, Arjuna! El hombre que ha escapado a estas tres puertas de la oscuridad, practica lo que es bueno para él, y de este modo va hacia la Suprema Meta."

(de Ramakrishna Vivekananda Vedanta)

Swami Vivekananda

"Yo soy el alma de Budha,  de Jesús, de Mahoma. Yo soy el alma de los maestros,  y soy todos los  ladrones que robaron ...