lunes, 6 de febrero de 2012

El significado del auto-control

El auto-control es el centro, el corazón de la disciplina vedanta.

Sin él, no es posible ningún progreso, en la vida espiritual, ningún éxito puede obtenerse en la meditación. Por medio del auto-control uno vacía la mente, por así decirlo, de todos sus contenidos mundanos; uno trasciende las pasiones y los deseos y, entonces, a través de la contemplación, llena ese vacío con el espíritu de la Verdad.

El intento de meditar sin la práctica del auto-control es tan fútil como la pretensión de irrigar un campo sin haber hecho previamente los canales por los que ha de correr luego el agua.

Debemos distinguir el auto-control de las prácticas de mortificación y otras austeridades sin sentido. Es muy diferente de la auto-tortura, a la que Sri Krishna condena en el Bhagavad Gita. Auto-control significa, realmente, el desarrollo del poder de la voluntad y el fortalecimiento del buddhi, o facultad determinativa, que mantiene bajo control a los órganos de los sentidos.

 Esto se halla ilustrado en el "Kata Upanishad" en la parábola del carro. El cuerpo es comparado con un carro, dentro del cual se halla sentado el Ser, el amo. Buddhi es el auriga; y la mente, sus riendas. Los sentidos son los caballos; y los objetos, el camino por el que se mueve el vehículo. El carro sirve al propósito de guiar a su destino al amo, al Ser Supremo temporalmente identificado - por la ignorancia - con el cuerpo, los sentidos y la mente. Si buddhi, - el conductor - es débil, y la mente - las riendas - no se hallan firmemente sujetas, entonces los sentidos - los caballos - se tornan incontrolables, como los caballos desbocados a causa de un mal conductor. Pero si buddhi funciona con propiedad y la mente es guiada con firmeza, entonces los sentidos permanecen bajo control, como los entrenados caballos de un buen conductor.

Si un hombre se halla privado de entendimiento, si es desatento e impuro, nunca llegará a la meta, sino que entrará en la ronda de nacimientos, en el mundo de la ignorancia. Mas aquél que se halla dotado de entendimiento y pureza, tanto como de una bien controlada mente, ese seguramente llegará a la meta, de la que ya no se retorna al mundo de Maya.

Empleando como su conductor a un desarrollado buddhi, que a su vez sostiene firmemente las riendas de la mente, es Ser encarnado llega al final de su viaje, que es el Supremo estado de Divinidad. Lo que se prescribe en esta gráfica descripción no es, como vemos, un debilitamiento de la mente y de los sentidos, por medio de la auto-mortificación o el abstenerse de experiencias en este mundo sensible, sino el reforzamiento del poder de la voluntad y de la facultad determinativa. De este modo, la mente y los sentidos pueden permanecer bajo control, impidiendo que el estudiante se descarrile hacia el gozo de los objetos sensibles, enemigos de su progreso  espiritual.
Este reforzamiento del poder de la voluntad y de buddhi es el verdadero centro de todo auto-control.
La ciencia del autoconocimiento - Sri Sankaracharya

  

Swami Vivekananda

"Yo soy el alma de Budha,  de Jesús, de Mahoma. Yo soy el alma de los maestros,  y soy todos los  ladrones que robaron ...