domingo, 13 de noviembre de 2011

Sri Ramakrishna y sus enseñanzas para la Era Moderna





Para reconstruir hoy una familia global, estas enseñanzas son valiosas.
Con seguridad, saliendo del fatigador laberinto de los condicionamientos y costumbres, muchas personas, especialmente los jóvenes, de todas las sociedades pueden ahora enriquecerse con sus realizaciones del Vedanta Eterno. 




De sus enseñanzas podemos recordar:

* Existe un Dios. Con un anhelo sincero se lo puede realizar llevando una vida moral y espiritual. Realizar a Dios es la meta principal de la vida humana.
* Existe una unidad en toda la existencia. Todos somos partes de esa unidad divina. Por medio de varios nombres y formas, todas las religiones indican y adoran a la misma divinidad.
Cada religión es un sendero hacia Dios. En esencia hay armonía entre todas, por lo tanto no debe haber disputas por los detalles externos.
* Para amar y realizar a Dios no es esencial cambiar la religión o creencia de origen, sólo se necesita ser sincero, practicante de la espiritualidad.
* El controlarse, controlar la propia mente y los órganos sensorios es esencial e importante para los seres humanos que desea una vida sana y exitosa. Todos los controles graduales de la existencia objetiva aumentan la capacidad humana y fortalecen el amor por Dios.
* La desocupación y el ocio en distintos niveles están intensificando los sufrimientos existentes. Con el progreso de la ciencia y la tecnología, entre otros, es necesario destacar la importancia de llevar una vida contemplativa y sencilla.
* El servicio al hombre es servicio a Dios. Para todos los pudientes, el consciente desarrollo del espíritu de servicio hacia los carenciados es necesario. así se consigue la integración, superando la soledad, la tristeza, y se logra paz y alegría. la vida realmente vibra en todas las expansiones. En realidad uno se abunda dándose.
* El conciente desarrollo del respeto por la patria, por los demás y especialmente por la feminidad son importantes. Estos ayudarían mucho a desarrollar el respeto por sí mismo, sensibilidad mental, simpatía, etc., y mejoraría mucho la condición humana. hoy en día, es necesario entender y reverenciar la Conciencia Femenina. Para el verdadero crecimiento de la humanidad, el respeto adecuado hacia las mujeres debe ser espontáneo.
Ellas poseen varias cualidades constructivas como paciencia, el soportar el sufrimiento, ternura y otras.Normalmente uno ve la manifestación de estas cualidades en la propia madre. El todopoderoso Dios es infinito, pleno y perfecto. Por ende, su creación también es perfecta. No podemos mejorar al mundo ni empeorarlo. Aquí, afortunadamente, tenemos siempre su inexplicable juego de personificaciones humanas como Rama, Krishna, Buddha, Jesús, Moisés, Mahoma, Ramakrishna y otros grandes Maestros de la humanidad. Sólo nos toca vivir más y más humanamente, utilizando esta creación como un gimnasio moral. En esta época, si podemos practicar las enseñanzas espirituales de Sri Ramakrishna, espontáneamente lograremos la perfección de la vida humana. Nuestra vida se colmará de paz, prosperidad y armonía. Recordar a Sri Ramakrishna, beneficiarse espiritualmente con sus enseñanzas, no implica conversión no proselitismo alguno; por el contrario, es amar la verdad con plena sencillez. Además, tenemos la promesa del veraz Guru (Maestro) global Sri Ramakrishna: “Les juro que el que piensa en Mí obtendrá mis tesoros, del mismo modo que el hijo hereda las riquezas de su padre. Mis riquezas son el conocimiento, la devoción, el discernimiento, el desapasionamiento, el amor divino, el samadhi (absorción espiritual total)”.                

Extracto del libro: “Sri Ramakrishna El Encantador Juego del Infinito en lo Finito”

Sri Ramakrishna y su experiencia con el Señor Jesucristo



Fue hacia 1874 que Sri Ramakrishna se interesó activamente en el cristianismo. Un devoto que acostumbraba visitar al Maestro en el jardín del templo de Dakshineswar, cerca de Calcuta, le explicaría la Biblia en bengalí. Un día mientras Sri Ramakrishna estaba sentado en la sala de recibo de la casa de otro devoto, vio un cuadro de la Virgen y el Niño. Absorto en la contemplación de este cuadro, vio que de pronto cobraba vida y refulgencia. Un amor extático por Cristo llenó el corazón de Sri Ramakrishna, y llegó hasta él la visión de una iglesia cristiana en la que los devotos quemaban incienso y encendían cirios ante Jesús. Durante tres días, Sri Ramakrishna vivió bajo el hechizo de esta experiencia.


Al cuarto día, mientras caminaba por un soto de Dashineswar, vio a una persona de semblante sereno que se acercaba con su mirada fija en él. Desde el rincón más profundo del corazón de Sri Ramakrishna le llegó la realización: “Este es Jesús, quien derramó la sangre de su corazón para la redención del género humano. Este no es otro que Cristo, la encarnación del amor”. Entonces, el Hijo del Hombre abrazó a Sri Ramakrishna y entró en él, y Sri Ramakrishna entro en samadhi, el estado de consciencia trascedendental. Así, Sri Ramarkrishna se convenció de la divinidad de Cristo.



Poco después de la muerte de Sri Ramakrishna, nueve de sus jóvenes discípulos se consagraron, en
una noche de invierno, ante un fuego sagrado para tomar sus votos de renunciamiento formal: de
allí en adelante iban a servir a Dios como monjes. Su jefe, el futuro Swami Vivekananda, narró a sus
hermanos el relato de la vida de Jesús, pidiéndoles que ellos mismos se convirtiesen en Cristos, que
se comprometiesen a ayudar en redención del mundo, y que se negasen a sí mismos como Jesús lo
había hecho. Después, los monjes descubrieron que esta noche había sido la Nochebuena cristiana –
una ocasión muy propicia  para sus votos.

Así, desde los primeros días de nuestra orden, Cristo ha sido honrado y reverenciado por nuestros
swamis como uno de los más grandes maestros iluminados. Muchos de nuestros monjes citan las
palabras de Cristo para explicar e ilustrar las verdades espirituales, percibiendo una unidad esencial
entre su mensaje y el mensaje de nuestros videntes y sabios hindúes. Como Krishna y Buda, Cristo
no predicó un mero evangelio ético o social, sino un evangelio incomprometidamente espiritual.
Declaró que Dios podía ser visto, que la perfección divina podía ser lograda. A fin de que los hombres
pudieran alcanzar esta meta suprema de la existencia, enseñó el renunciamiento a la mundanalidad,
la contemplación de Dios, y la purificación del corazón a través del amor a Dios…

viernes, 11 de noviembre de 2011

La Madre Kali




La diosa Kali es una de las principales deidades del panteón hindú. A menudo aparece asociada con otras diosas y es considerada la consorte de Shiva. Es especialmente venerada en el estado de Bengala donde es
la santa patrona de su capital, Calcuta. Kali era el ideal espiritual de Sri Ramakrishna a la que llamaba y consideraba su madre.
Si bien existen diferentes iconografías en torno a la diosa, por lo general se la representa como una mujer de piel oscura con cuatro brazos erguida sobre el pecho de su marido, Shiva. Esta figura esta ligada a la de Purusha, el ser inmanifestado, y a la Prakriti, la energía primordial, de la filosofía samkhya.
A este respecto en el tomo I del evangelio de Sri Ramakrishna podemos leer: “Aquél que es sin atributos, es también con atributos. Aquel que es Brahman es también Shakti. Cuando lo concebimos como inactivo, es llamado Brahman, y cuando pensamos en Él como Creador, Preservador y Destructor, es llamado la Energía Primordial, Kali”.
La imagen de Kali representa la dualidad, combinando el terror de la destrucción con la ternura maternal. En las manos izquierdas, sostiene una cabeza cortada y un sable ensangrentado, mientras que con las del lado derecho ofrece dones y disipa los temores de sus hijos.
Por única vestimenta lleva una faja hecha con las manos de hombres muertos y una guirnalda formada por 51 calaveras humanas, que representan las letras del alfabeto sánscrito. Con sus tres ojos Kali ve pasado,
presente, y futuro. Sus brillantes dientes blancos simbolizan sattwa, la pureza, y su lengua roja es rajas, el principio activo de la naturaleza.
Cuando Kali es adorada con amor, su aspecto terrible deja de causar miedo. Para sus más sinceros devotos, Ella aparece en una forma amorosa y protectora. El Amor de la Madre Kali es tan grande como su furia, su Amor es ilimitado y eterno. Al final de su célebre poema “Kali, la Madre”, Swami Vivekananda escribió, “¡Oh Tú, Tiempo, el Todo Destructor!/ ¡Ven, Oh Madre, Ven!/ Quien se atreve a amar el Dolor/ Y abraza la forma de la Muerte,/Bailando la danza de la Destrucción,/ A él ¡la Madre viene!

Por Martín Astigueta

lunes, 7 de noviembre de 2011

Narendra


Para difundir su mensaje hasta el último confín de la Tierra, Sri Ramakrishna necesitaba de un instrumento poderoso. Con su cuerpo frágil y miembros delicados no podía hacer largos viajes y cubrir grandes distancias.

Tal instrumento lo encontró en la persona de Narendranath Datta, su querido Narén, a quien el mundo conocería más tarde por el nombre de Swami Vivekananda.

Ya antes de conocer a Narendranath, éste le había aparecido al maestro en una visión como un sabio absorto en meditación sobre lo Absoluto, el que, a requerimiento de Sri Ramakrishna, consintió en nacer como ser humano a fin de ayudarlo en su tarea.

Narendra nació en Calcuta el 12 de enero de 1863, hijo de una familia aristocrática bien conocida.

Drigiéndose a Narendra con toda ternura, como si fuera un amigo de muchos años, el Maestro le dijo:

¡Ah, cuánto tardaste en llegar! ¿por qué me afligiste tanto haciéndome esperar todos estos días? Mis oídos están hartos de escuchar las palabras fútiles de gente mundana. ¡Oh cuánto anhelaba yo verter mi alma en el corazón de alguien capaz de recibir mi mensaje! Parándose ante Narendra y juntando las manos, lo llamó Naráiana, nacido en esta Tierra para quitar la miseria de la humanidad.

Años más tarde Narendra habría de decir: “Sri Ramakrishna fue la única persona que desde el momento que me conoció, creyó en mí siempre y en todas las circunstancias. Ni siquiera de mi madre y mis hermanos puedo decir esto. Fueron su inquebrantable fe y amor por mí los que me ligaron a él por siempre. Sólo él sabía amar. La gente mundana sólo hace ostentación de amor por fines egoístas”.

domingo, 6 de noviembre de 2011

El Maestro añorando a sus propios devotos

Sri Ramakrishna anhelaba encontrar aspirantes capaces de seguir sus enseñanzas en su forma más pura.

Las charlas profanas de la gente mundana lo irritaban y no veía el día que llegaran sus propios compañeros bienamados.

En 1879 comenzaron a llegar sus futuros discípulos pertenecientes a la clase media culta de Bengala. Atraídos por artículos sobre Sri Ramakrishna que autores brahmos publicaban de vez en cuando en las revistas de su organización, y siguieron llegando hasta 1884.

Pero también llegaron otros que sentía su fuerza sutil de atracción.

Era una multitud siempre cambiante de gente de todas las castas y credos: hidúes y brahmos, váishnavas y shaktas; cultos graduados en la universidad e iletrados; viejos y jóvenes; maharayas y mendigos; periodistas y artistas; eruditos y devotos; filósofos y gente de mentalidad mundanal; gñanis y yoguis: hombres de acción y hombres de fe; mujeres virtuosas y prostitutas; funcionarios y vagabundos; filántropos y egoístas; dramaturgos y borrachos; edificadores y demoledores.

A todos ellos les daba libremente de su experiencia en realización, tesoro sin límite.

A todos daba su simpatía e iluminación, y los tocaba con ese extraño poder del alma que no podía menos que derretir hasta a los más empedernidos. Y la gente lo comprendía según el entendimiento de cada uno

sábado, 5 de noviembre de 2011

La relación con su esposa

En 1872, Sarada Devi acompañada por su padre llega Dakshineswar a visitar a su marido. Cuatro años antes lo había visto en Kamarkupur, ahora tenía 18 años.

El Maestro asumió el deber de instruir a su joven esposa, lo que comprendía todo, desde el manejo de los asuntos domésticos hasta el conocimiento de Brahman. Le enseñó a despabilar una lámpara, a comportarse frente a la gente según sus diferentes temperamentos y a adoptar la actitud apropiada en presencia de visitas.

La instruyó en los misterios de la vida espiritual (oración, meditación, yapam, contemplación profunda y samadhi).

Sri Ramakrishna y su esposa convivían en Dakshineswar, pero su mente siempre volaba alto por encima del plano mundanal.

Por la relación espiritual tan excepcional con su esposa, demostró que marido y mujer pueden convivir como compañeros espirituales.

De esta manera, su vida combina la modalidad del hogareño con la del monje.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Ramakrishna: un puente entre oriente y occidente


En la vida de Ramakrishna encontramos la síntesis de los cuatro yogas: karma, gñana, bhakti y raya. Más aún, los sistemas filosóficos de las tres escuelas principales del Vedanta –dualismo, no-dualismo calificado y no-dualismo– se encuentran armonizados en sus enseñanzas.
Él vivió su vida en una encrucijada donde se reunen varias líneas religiosas de la India. Nunca dijo palabras duras en contra de credo alguno. Él era tan incluyente que los miembros de cada grupo pensaban que él era uno de ellos. Su amor y compasión todo-abarcante trascendían la estrechez e intolerancia sectaria. En verdad, la vida de Ramakrishna es un puente entre lo antiguo y lo moderno, entre oriente y occidente.
Ramakrishna vino para hacer simple la religión. Él sabía que los seres humanos en esta época tienen personalidades complejas y muy poco tiempo para practicar disciplinas espirituales y pensar en Dios. La paz y la dicha no pueden comprarse en el mercado. Sólo pueden adquirirse llevando una vida espiritual. Por esta razón las enseñanzas de Ramakrishna son prácticas y universales, libres de doctrinas y dogmas. No necesitan ningún comentario o interpretación. Ramakrishna incorporó dentro de sus enseñanzas parábolas, símbolos, canciones, cuentos, folklore, mitos, razonamiento científico, anécdotas de la vida cotidiana, y ejemplos de la naturaleza y de la conducta de los seres humanos y animales. Él raramente citó las escrituras; más bien, enseñó de su propia experiencia personal y explicó las verdades profundas de la vida espiritual en una forma completamente simple. Aquí hay algunos ejemplos de las enseñanzas de Ramakrishna, que se adecuan a cualquier temperamento:

• Las diferentes creencias no son más que diferentes caminos que conducen al Único Dios. Por diversos caminos se llega al templo de la Madre Kali en Kalighat. De modo similar, varios son los senderos que toman los hombres para llegar a Dios. Cada religión no es más que uno de esos senderos.

• Puedes ver muchas estrellas en el cielo durante la noche, pero no cuando sale el sol. ¿Puedes, por eso, decir que no hay estrellas en el firmamento durante el día? ¡Oh hombre!, porque no ves a Dios en los días de tu ignorancia no digas que Dios no existe.

• Dios mora en todos los seres, pero no todos los seres se identifican a sí mismos con Dios, por eso sufren.

• Hay gente que vierte ríos de lágrimas por no tener hijos; otros sufren lo indecible porque no pueden conseguir riquezas. Pero, ¿cuántos son los que sufren y lloran porque no han visto a Dios? ¡Muy pocos, en verdad! Aquel que busca al Señor y llora por Él, ciertamente lo hallará.

• En esta Edad de Kali un ser humano puede lograr la perfección en tres días. Los que lloran por Dios con un corazón anhelante día y noche Lo ven.

• Pregunta: “¿Cómo puede uno establecerse en el estado de perfección.” Respuesta: “Así como las papas y las berenjenas se ablandan cuando están cocidas, de la misma manera la gente se vuelve muy suave y humilde cuando alcanzan la perfección. Sus egos se disuelven completamente.”

• Un cuarto puede estar oscuro por mil años, pero se ilumina instantáneamente en cuanto se enciende una lámpara. De manera similar, una vislumbre de la gracia de Dios puede borrar los pecados acumulados en miles de nacimientos.

• Si uno arroja al océano una muñeca de sal, una muñeca de trapo y una muñeca de piedra, la muñeca de sal se disuelve instantáneamente y pierde su existencia individual. La muñeca de trapo se empapa con agua –no se vuelve una con este, y mantiene su propia existencia separada. El agua no entra para nada en la muñeca de piedra. Un alma libre es como la muñeca de sal, un alma mundana es como la muñeca de trapo, y un alma atada es como la muñeca de piedra.

• El sol puede brillar igualmente en todas partes, pero se refleja más claramente en agua limpia, espejos y otros objetos transparentes. De modo similar, Dios mora en todo corazón, pero Se manifiesta en mayor plenitud en los corazones de personas santas.

• Un bote puede estar en el agua, pero el agua no debe entrar en el bote. Un aspirante puede vivir en el mundo, pero el mundo no debe vivir dentro de él.

• Mientras vivo, aprendo.

A la gente de esta época le interesa la esencia de las cosas. Sólo están dispuestos a aceptar lo esencial de la religión, y rechazan lo no esencial (esto es: los rituales, las ceremonias, los dogmas y los credos).

jueves, 3 de noviembre de 2011

La sinfonía Sri Ramakrishna


Por Swami Chetanananda

Ramakrishna vivió sólo cincuenta años, pero el impacto de su vida y mensaje es inmenso. No es posible para la gente común comprender la grandeza de los avataras, por eso tratamos de comprenderlos a través de las palabras de los grandes pensadores y eruditos del mundo.
Romain Rolland, un escritor francés y ganador del Premio Nobel, escribió: “Estoy trayendo a Europa, casi inconscientemente, el fruto de un nuevo otoño, un mensaje nuevo del Alma, la sinfonía de la India, llevando el nombre de Ramakrishna. … El hombre cuya imagen evoco aquí era la consumación de dos mil años de vida espiritual de trescientos millones de personas.”
El famoso historiador inglés Arnold J. Toynbee escribió: “El testimonio de Sri Ramakrishna sobre la armonía de las religiones... puede hacer posible que la raza humana crezca formando una sola familia –y, en la Era Atómica, es la única alternativa a nuestra destrucción.”
El líder nacionalista indio Mahatma Gandhi escribió: “La historia de la vida de Ramakrishna Paramahamsa es una historia de religión en práctica. Su vida nos posibilita ver a Dios cara a cara.”
Se dice que hay suficiente religión para odiarnos unos a otros, pero insuficiente para amarnos unos a otros. Las sectas religiosas no son malas, pero el sectarismo es horrible: le enseña a la gente a odiar a los otros. Este mundo sería un lugar terriblemente aburrido si todas las personas se vieran igual, pensaran igual, comieran igual, se vistieran igual, manejaran el mismo tipo de auto, rezaran la misma plegaria, aprendieran las mismas cosas, y murieran por la misma enfermedad.
Vivekananda una vez dijo: “Es el choque de pensamiento, la diferenciación de pensamiento, la que despierta al pensamiento. Ahora, si todos nosotros pensáramos igual, seríamos como las momias egipcias en un museo, mirándonos unos a otros la cara con mirada vacía.”
En este mundo diverso si no podemos vivir juntos en paz, tendremos que morir todos juntos, matándonos unos a otros. El amor une y el odio separa. El odio no puede conquistarse por medio del odio, sólo puede conquistarse por amor. Todos los avataras nos enseñan a amarnos unos a otros, pero la intolerancia religiosa, la estrechez, y la superstición separan a uno del otro.
La variedad es el condimento de la vida. Un restaurant que muestra una lista de varios platos en su menú atrae a mucha gente, porque las personas se aburren si comen la misma comida todos los días. Ramakrishna no daba importancia a la unilateralidad. Él solía decir: “¿Para qué como esta variedad de platos? Para no volverme monótono.” También, él dijo: “Un músico produce un sólo tono en su flauta, mientras que otro crea olas melodiosas en diferentes escalas. Esta es mi actitud. ¿Por qué producir un sólo sonido si tengo un instrumento con siete agujeros?”
En la era actual Ramakrishna interpretó una variedad de notas en su flauta divina y creó una sinfonía para armonizar todos los ‘ismos’ del mundo. Él le enseñó a la humanidad a escuchar la espléndida sinfonía del Alma y realizar la divina unidad en la diversidad de este mundo.