El niño Dios



El símbolo del niño Dios es común a diferentes tradiciones religiosas tanto en oriente como en occidente. Se lo puede encontrar en el cristianismo, en la imagen de Jesús recién nacido en el pesebre y también en el hinduismo como Gopal, el pequeño Krishna de Vrindavan.
Según el Bhakti Yoga, considerar a dios como hijo, es una de las cinco actitudes que puede adoptar el devoto para con lo divino, siendo la de amigo, progenitor, maestro y bienamado las otras cuatro restantes.

En el evangelio de Sri Ramakrishna  se cuenta una anécdota asociada con esta actitud.
Un día, una mujer se acercó a él y le dijo “Oh maestro, yo no amo a Dios, no entiendo nada que se refiera a él. No puedo decir que amo a Dios”. A lo que  Ramakrishna le pregunto, “¿No hay nadie a quien ames?”. “Sí”, respondió ella, “amo a mi pequeño sobrino”. Thakur entonces le dijo: “Pues ahí lo tienes. Al estar al servicio de tu sobrino, estás al servicio de la deidad”.

En el cristianismo la imagen del nacimiento de Jesús es el símbolo de la navidad.

El culto al niño Dios está muy extendido en algunas partes de España, Latinoamérica y Europa Central. Según sus seguidores es él quién el día de navidad trae los regalos y no Papá Noel, ni los Reyes Magos. La teología cristiana enfatiza que el significado profundo de la navidad implica que el pequeño niño Jesús nazca dentro del propio corazón. La tarea y único anhelo del devoto es la de cuidar y ayudarlo a crecer.

En la India la figura del niño Krishna es muy venerada. Existe toda una serie de historias en torno al episodio de la niñez del dios. Lo llaman el “ladrón de manteca”, es el niñito travieso al que todos aman. Un día una amiga le dice a Yashoda, su madre adoptiva: “El pequeño Krishna ha estado comiendo barro”. Ella lo busca, le da una bofetada y abre su boca para sacarle el barro y limpiarla. Entonces él le hace un truco. Mientras su madre observa su boca, en un instante le revela todo el universo, la visión la deja pasmada por lo que a continuación Gopal le borra el recuerdo para hacerla volver en sí.

La simbología del Dios niño es muy rica y sus significados son variados. Según afirma Sri Ramakrishna en su evangelio, “Después de realizar a Dios el hombre se vuelve como un niño. Uno adquiere la naturaleza del objeto en el cual medita. La naturaleza de Dios es como la de un niño. Así como un niño construye una casa de juguete y luego la destruye, así Dios actúa mientras crea, preserva y destruye el universo”.

Por Martín Astigueta


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